viernes, 7 de marzo de 2014


La verdad oculta detrás candidaturas PLD

Por Humberto Olivieras                                                                                                        

                                                                                                       
El público dominicano, y en particular los propios analistas políticos, se quedaron, más que sorprendidos, asombrados cuando el pasado año, con apenas uno cumplido por el gobierno de Danilo Medina, y a tres de las próximas elecciones nacionales, el ministro de Turismo, Francisco Javier García, anunciara que se lanzaba a la candidatura por la nominación presidencial del Partido de la Liberacion Dominicana.                                                                                        
  


Y para aquel entonces también lo hizo Temístocles Montás, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo. Pero su disposición no tuvo el carácter franco del de Javier García, sino que lo hizo a través de letreros en paredes y de otros medios discretos esparcidos en una que otra ciudad, y asimismo con respuestas vagas cuando la prensa le inquiría sobre el particular.

Y como se ha de entender ambas posturas dimensionaron la extrañeza de todo el mundo por lo muy prematuro de tales decisiones. Incluso el mismo Reynaldo Pared Pérez, secretario general de partido y presidente del Senado, quien ha sido un guardián celoso de la disciplina de la organización político, llego a pronunciarse contra tales desmesuras. Critica que por igual fue compartida por otros de sus compañeros partidistas.                                                                                

Sin embargo, faltando todavía más de dos años para los comicios presidenciales, ya el mismo ParedPérez es un candidato declarado para el torneo político, y se encuentra inmerso en una intensa campaña en ese sentido.                                                                                        
Y aquí cabe la pregunta: ¿a qué se ha debido esas promociones a destiempo, cuando en períodos anteriores similares estos dirigentes y otros destacados miembros del peledeísmo (Radhamés Segura…) decían que optarían por la nominación presidencial dependiendo de lo que decidiera Leonel Fernández, en el sentido de si él se lanzaría al ruedo o no?  

La respuesta todavía no la han encontrado los reconocidos hacedores de opinión pública del país.
Reinaldo Pared PérezLas llamadas candidaturas prematuras por las que muchos se mesaron los cabellos, consistió no en una postura propiamente electorera, sino en un mensaje temerario y si se quiere contundente a Leonel Fernández, en el sentido de que ya no contaría con el apoyo de esos personajes para el caso que intentara optar por un cuarto período presidencial del país.

Esa y no otra fue la razón que llevo a Francisco Javier García, Temístocles Montás y finalmente al mismo Reynaldo Pared Pérez a tomar sus resoluciones. Al respecto quizás la iniciativa del ministro de Turismo fue la de mayor peso e impacto, dado que él había sido el jefe de las dos últimas campañas de Fernández, y por lo tanto pertenecía al circo más allegado a él.
Véase si esa gente estaba en lo cierto con su abierta actitud, que Leonel no solamente no ha negado en público de si buscaría o no un cuarto mandato presidencial del país, sino que su alter ego, Félix Bautista, estuvo organizando reuniones en diferentes provincias en pro de ese objetivo;  que por cierto, en los últimos meses las ha descontinuado, lo cual podría deberse a tres razones: la notoria caída de la imagen de Fernández ante las graves acusaciones de corrupción durante su Administración, a la campaña fresca y pujante de sus compañeros de partido, como también a la elevada popularidad del presidente Danilo Medina, cuyo estilo sencillo y personificado de dirigir el gobierno (con sus correspondientes éxitos), contrarrestan de manera avasallante por sí mismos el protocolismo y el boato con que se manejó en su momento su conspicuo camarada.

El colofón es que al presente la estrategia de los Javier García, Montás y de Pared Pérez, ha producido los resultados buscados. Ahora bien, cabe la pregunta: podría cualquiera de los dirigentes mencionados ganarle la nominación presidencial a Leonel en el caso que éste decidiera disputársela? Nadie con buen juicio afirmaría una cosa u otra, dado, en primer lugar, que se da por entendido que el ex presidente cuenta con fondos millonarios para autorrespaldarse, y además con un buen nivel de apoyo en las bases de su partido. Aspectos estos dos de los cuales no podrían blasonar ninguno de sus hipotéticos contrincantes.      
Sabéis donde podría encontrarse un resquicio de la interrogante, en el mayor número de connotados dirigentes que a partir de ahora comiencen a manifestar su simpatía por uno u otro de los consabidos aspirantes. (¿Capire?).