miércoles, 6 de junio de 2018

HÉROE Y VILLANO. Ese es el calificativo que le encaja a Antonio Imbert Barrera por su historial político, al igual que a Pedro Santana.

Este último fue héroe en la batalla de Azua contra los haitianos en marzo del 1844, empero en el 1861 traicionó a la patria anexándola a España, dando lugar a dos años de guerra restauradora que dejo muertes y destrucción en la emergente república.

Imbert fue héroe por su participación (sin importar su posición en el trascendental hecho) en la muerte del sátrapa Trujillo en el 1961, pero luego durante la revolución del '65, presidió el llamado Gobierno de Reconstrucción Nacional, bajo cuyo mando enfrentó (en contubernio con los EE.UU.) al frente constitucionalista matando a una cantidad indeterminada de patriotas.


A tal grado fue su postura en la histórica situación que se negó a participar en los arreglos de paz que encabezaba la OEA y en ese sentido no firmó el Acta Institucional que ponía fin al desgarrador conflicto.