sábado, 13 de septiembre de 2014


Contrario a titulares prensa:

Hallan graves contradicciones resultados encuesta Población tanto apoya gobierno como lo critica severamente

 Por Humberto Olivieras

En la reciente encuesta de la empresa Gallup en la Republica Dominicana, mientras por una parte sale a relucir que la población tiene una sombrosa buena percepción del gobierno de Danilo Medina (un 91.3%), por otro lado el estudio arroja acusaciones graves y severas contra la actuación  gubernamental.

Danilo Medina
A la pregunta de la encuesta de: “Como diría usted que se ha desempeñado el presidente Danilo Medina en estos dos años”, la población respondió en la proporción indicada más arriba, la cual es un compendio de respuestas por regiones que fueron desde un 79.5 a un 89.8 por ciento.

Empero cuando a esa misma población se le cuestiona sobre 18 temas que abarcan los aspectos fundamentales de la vida pública dominicana, el 50% exacto responde muy negativamente sobre la  actuación gubernamental.

Veamos un caso serio de un rejuego periodístico (nos negamos a calificarlo de manipulación) que produce una percepción o creencia que conduce a una opinión pública tentativamente falsa:  Un titular del diario Hoy dice: “Mayoría cree ahora hay menos corrupción que antes”, y el primer párrafo del artículo reza: “Mas de la mitad de la población, el 54%, tiene la opinión de que en este Gobierno hay menos corrupción que en el anterior inmediato, según los resultados de la última encuesta Gallup-Hoy”.

En contraposición cuando a la población se le pregunta su opinión sobre la lucha contra la corrupción administrativa del actual gobierno, apenas un 32.3% responde favorablemente, en tanto un 45.0% contesta desfavorablemente; un 18.% que más o menos, y 4.2% que no sabe.

Y si de ese 18.0% que respondió que más o menos, lo cual es una reacción ambivalente que se inclina tanto para un lado como otro, lo dividimos en partes iguales, 50 y 50, las respuestas entonces serían: 41.3% para la parte positiva, y un 55.% para la parte acusativa.

Dejando de lado el porciento que plantea un más o menos en respuesta a las cuestiones que se le formularon, ya que es un parecer dubitativo (que implica ni pa’llá ni pa’cá), juzguemos  sucintamente las 18 preguntas fundamentales de las que hablamos antes:

He aquí los asuntos sobre los cuales el gobierno sale en la encuesta Gallup con un porcentaje favorecido por encima del  porcentaje negativo:

Sobre educación; obras públicas; a favor de la mujer; atención a la juventud; fomento deportivo; transporte público; política exterior; diálogo con los partidos políticos, y en torno a la salud pública.

Ahora he aquí los otros 9 puntos (el 50%) donde el gobierno se guaya ante la opinión ciudadana: mejoramiento eléctrico; creación de empleos; lucha contra la corrupción gubernamental; mejoría de salarios; estabilidad económica; lucha contra la delincuencia; control de la inflación; control de la inmigración ilegal, y en el tráfico y consumo de drogas.  

Sin necesidad de echarle leña al fuego es fácil de ver que sobre los temas más fundamentales de la vida pública dominicana (economía, empleo, corrupción pública, electricidad, delincuencia, y el tráfico de drogas), la ciudadanía se expresa negativamente ante el accionar gubernamental.

De ahí que surja la incógnita de cómo es qué si la ciudadanía piensa adversamente en esos renglones sobre el gobierno, a la vez apruebe en un 91.3% los dos años que lleva de incumbencia.  

“Aquí ocurre una de tres cosas: O la población dominicana es masoquista, o en verdad está compuesta por borregos y por tanto no sabe conceptualizar, o la encuesta ha sido manipulada”, expresa el sociólogo Nicolás Singollén Almonte.

martes, 29 de julio de 2014


Con Plan de Regularización Danilo soslaya a Roberto Rosario.

 Po Humberto Olivieras
Con el reglamento decretado por el presidente Danilo Medina para que se lleve a la práctica la ley 169-14, se les pasa por encima tanto a la Junta Central Electoral, valga decir a Roberto Rosario, como a la Dirección General de Migración, lo que es decir a José Ricardo Taveras Blanco.

Como es sabido Rosario es un cuadro político del Partido de la Liberación Dominicana, y Taveras  Blanco lo es de la Fuerza Nacional Progresista de Vinicio (Vincho) Castillo Rodríguez. Aquéllos habían manifestado una radical oposición  a que de alguna manera se suavizara la sentencia contra los inmigrantes haitianos que dictara el Tribunal Constitucional con el código 168-13 del 25 de septiembre del pasado año.

Primeramente contra la posición del cardenal Nicolás de Js. López Rodríguez, del ex presidente Leonel Fernández, de los señores mencionados más arriba y de otros personajes y sectores, el presidente Medina elaboró lo que fue un consensuado proyecto de ley que finalmente fue aprobado por el Congreso Nacional con el numeral 169-14, que diplomáticamente introdujo sustanciales modificaciones al controversial dictamen del CT. Empero después de  transcurridos varios meses desde que se pusiera en vigencia aquella ley, la JCE había avanzado a cuenta gotas en su ejecución. Por eso es que ante la reticencia de ese organismo en otorgar los documentos de legalización para los hijos de inmigrantes haitianos nacidos en el país, así como a los adultos de ese origen que han adquirido el derecho de vivir aquí, el mandatario dominicano ha dispuesto el Plan de Regularización Nacional de Extranjero para que se ponga en pleno funcionamiento la 169-14.

Incluso es importante recordar que desde el pasado año Medina viene tomando disposiciones para restarle aristas de carácter discriminatorio y racistas a la tristemente célebre sentencia del Tribunal Constitucional. En ese sentido en noviembre decretó con el número 327-13 un primer Plan Nacional de Regularización de Extranjero, el cual con distintas argucias fue boicoteado por Roberto Rosario y José Ricardo Taveras Blanco. De manera que con la discutida ley 169-14 que lograra aprobar por el Congreso, y ahora de nuevo con otra versión del plan en cuestión, se cumplen tres intentos en la misma dirección.
Mas ahora la diferencia es que Danilo, sin proclamarlo él ni ningún otro funcionario, le ha pasado por encima a la misma Junta Central Electoral y a la Dirección General de Migración, al entregarle el reciente reglamento al Ministerio de Interior y Policía para su puesta en vigor. Y en efecto la dependencia está organizando oficinas en distintas partes del territorio nacional a través de las cuales desarrolla sin traba alguna lo dispuesto por la presidencia nacional.

“Ni el Plan de Regularización ni el procedimiento por el reconocimiento y naturalización van a peligrar; el señor presidente de la República ha sido muy enfático en eso”, ha expresado el consultor jurídico de la presidente, César Pina Toribio.
Expresiones como esa constituyen metamensajes contundentes para quienes se resisten a cumplir con las disposiciones legales al respecto. Pero lo más sobresaliente y hasta insólito, es que haya sido a Interior y Policía y no a la Junta Central Electoral ni a la Dirección General de Emigración que el Poder Ejecutivo  haya otorgado la responsabilidad del manejo –en el presente caso especial- de todo lo relacionado con el estatus de extranjeros en el país. De manera que esto evidencia que esta vez Medina ha suplantado a dos organismos de funciones que aunque son de sus incumbencias, sus titulares, amparados en sus poderes partidarios, se negaban a cumplir.

sábado, 28 de junio de 2014

Acusan cardenal de vanagloriarse de hecho ajeno

El coordinador general de Visión Nacional, doctor Hugo Olmedo Singollén, señala que el menos indicado para vanagloriarse de que la Iglesia Católica expulsara de su seno al ex nuncio en el país, el polaco Jozef Wesolwski, es el cardenal Nicolás de Js. López Rodríguez.

Basa su apreciacion el doctor Singollén en que López Rodríguez "fue quien sacó del país de manera clandestina al pederastra religioso, incluso mientiendo al querer justificar su acción al decir que el nuncio había tenido un conflicto con la Iglesia de Puerto Rico".

Como ya es de público conocimiento el Vaticano expulsó este viernes como sacerdote a Wesolwski, de quien se presentaron pruebas en el país de que mientras ejercía su alta investidura, frecuentaba de manera oculta áreas del malecón de Santo Domingo, en las cuales sostenía relaciones sexuales con jovencitos de diferentes edades.

El descubrimiento de tal hecho el pasado año dio lugar a un escandalo a nivel internacional, el cual cubrio desde la República Dominicana hasta el Vaticano y la misma Poloni

Cuando este viernes se dio la noticia de la destitución como religioso católico de Wesolwski, e incluso de su posible encarcelación por los hechos que se le imputan, el cardenal reclamó que ello es un mentis a quienes han estado acusando a su vez a la Iglesia de incubrir hechos bochornosos  como el tratado en cuestión.
  

viernes, 7 de marzo de 2014


La verdad oculta detrás candidaturas PLD

Por Humberto Olivieras                                                                                                        

                                                                                                       
El público dominicano, y en particular los propios analistas políticos, se quedaron, más que sorprendidos, asombrados cuando el pasado año, con apenas uno cumplido por el gobierno de Danilo Medina, y a tres de las próximas elecciones nacionales, el ministro de Turismo, Francisco Javier García, anunciara que se lanzaba a la candidatura por la nominación presidencial del Partido de la Liberacion Dominicana.                                                                                        
  


Y para aquel entonces también lo hizo Temístocles Montás, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo. Pero su disposición no tuvo el carácter franco del de Javier García, sino que lo hizo a través de letreros en paredes y de otros medios discretos esparcidos en una que otra ciudad, y asimismo con respuestas vagas cuando la prensa le inquiría sobre el particular.

Y como se ha de entender ambas posturas dimensionaron la extrañeza de todo el mundo por lo muy prematuro de tales decisiones. Incluso el mismo Reynaldo Pared Pérez, secretario general de partido y presidente del Senado, quien ha sido un guardián celoso de la disciplina de la organización político, llego a pronunciarse contra tales desmesuras. Critica que por igual fue compartida por otros de sus compañeros partidistas.                                                                                

Sin embargo, faltando todavía más de dos años para los comicios presidenciales, ya el mismo ParedPérez es un candidato declarado para el torneo político, y se encuentra inmerso en una intensa campaña en ese sentido.                                                                                        
Y aquí cabe la pregunta: ¿a qué se ha debido esas promociones a destiempo, cuando en períodos anteriores similares estos dirigentes y otros destacados miembros del peledeísmo (Radhamés Segura…) decían que optarían por la nominación presidencial dependiendo de lo que decidiera Leonel Fernández, en el sentido de si él se lanzaría al ruedo o no?  

La respuesta todavía no la han encontrado los reconocidos hacedores de opinión pública del país.
Reinaldo Pared PérezLas llamadas candidaturas prematuras por las que muchos se mesaron los cabellos, consistió no en una postura propiamente electorera, sino en un mensaje temerario y si se quiere contundente a Leonel Fernández, en el sentido de que ya no contaría con el apoyo de esos personajes para el caso que intentara optar por un cuarto período presidencial del país.

Esa y no otra fue la razón que llevo a Francisco Javier García, Temístocles Montás y finalmente al mismo Reynaldo Pared Pérez a tomar sus resoluciones. Al respecto quizás la iniciativa del ministro de Turismo fue la de mayor peso e impacto, dado que él había sido el jefe de las dos últimas campañas de Fernández, y por lo tanto pertenecía al circo más allegado a él.
Véase si esa gente estaba en lo cierto con su abierta actitud, que Leonel no solamente no ha negado en público de si buscaría o no un cuarto mandato presidencial del país, sino que su alter ego, Félix Bautista, estuvo organizando reuniones en diferentes provincias en pro de ese objetivo;  que por cierto, en los últimos meses las ha descontinuado, lo cual podría deberse a tres razones: la notoria caída de la imagen de Fernández ante las graves acusaciones de corrupción durante su Administración, a la campaña fresca y pujante de sus compañeros de partido, como también a la elevada popularidad del presidente Danilo Medina, cuyo estilo sencillo y personificado de dirigir el gobierno (con sus correspondientes éxitos), contrarrestan de manera avasallante por sí mismos el protocolismo y el boato con que se manejó en su momento su conspicuo camarada.

El colofón es que al presente la estrategia de los Javier García, Montás y de Pared Pérez, ha producido los resultados buscados. Ahora bien, cabe la pregunta: podría cualquiera de los dirigentes mencionados ganarle la nominación presidencial a Leonel en el caso que éste decidiera disputársela? Nadie con buen juicio afirmaría una cosa u otra, dado, en primer lugar, que se da por entendido que el ex presidente cuenta con fondos millonarios para autorrespaldarse, y además con un buen nivel de apoyo en las bases de su partido. Aspectos estos dos de los cuales no podrían blasonar ninguno de sus hipotéticos contrincantes.      
Sabéis donde podría encontrarse un resquicio de la interrogante, en el mayor número de connotados dirigentes que a partir de ahora comiencen a manifestar su simpatía por uno u otro de los consabidos aspirantes. (¿Capire?).

viernes, 31 de enero de 2014


Creen que gracias a Medina el país no está padeciendo mayores presiones por  la sentencia del TC

Por Humberto Olivieras

 Muchos analistas públicos del país coinciden en señalar que si en lugar de Danilo Medina fuera Leonel Fernández el actual presidente del país, las presiones  y la abominación a que estuviera sometida la República Dominicana fueran mucho más fuertes y extendidas a nivel internacional.
Antes de que se cubrieran veinticuatro horas después del dictamen del Tribunal Constitucional del pasado 25 de septiembre, que despoja de la nacionalidad dominicana a los hijos de haitianos nacidos en el territorio nacional desde el 1929, Medina proclamó que el mandato jurídico había que tratarlo con respeto de la dignidad humano de los afectos. Sin embargo, el expresidente Leonel Fernández, dentro de esas mismas veinticuatrohoras expresó su total apoyo a la sentencia, cosa que posteriormente ha repetido con firmeza.


Luego Medina ha recibido en su despacho del Palacio Nacional a delegaciones de las Naciones Unidos de segundo nivel, con integrantes mayoritariamente mujeres, con quienes ha cordializado abiertamente. Gesto inconcebible con Leonel Fernández.
Con el transcurrir de los meses Medina ha dictado una serie de amplias normas para que los dominicanos de ascendencia haitiana pudieran regularizar su estatus, y por ultimo ha determinado dos medidas de mucha trascendencia: primero, prohibición de deportaciones masivas de los vecinos que se encuentren en el país de manera ilegal y, segundo, el otorgamiento de visas de diferentes categorías para aquellos que quieran ingresar a este país, ya como trabajadores temporales, de simple visita o en busca de su residencia permanente.

Todas esas disposiciones son inéditas; en toda la historia entre ambos países nunca se habían oficializado con la transparencia y especificaciones de ahora tales disposiciones; y quiérase o no, si no vienen a sabotear de manera my política la apabullante sentencia de marras del Tribunal Constitucional, constituyen una fórmula de sacarle la alfombra de debajo de los pies al retrógrado edicto.

Una muestra fehaciente de la actitud humanitaria y de flexibilidad de Medina al respeto, es que el cardenal López Rodríguez,  quien apoya con fervor el fallo constitucional,  tronara recientemente pidiéndole al gobierno una posición más firme sobre el veredicto.
Y precisamente de esa postura extremista del cardenal, de quien dijera el famoso novelista Mario Vargas Llosa que pertenecía a la prehistoria, se colige cuál hubiera sido el proceder de Leonel Fernández de haber sido presidente del país al momento de la sentencia 168-13, ya que el exmandatario es una persona que obedece al pensamiento del prelado y del ideólogo Vinicio Castillo Rodríguez (Vincho), quienes enarbolan una doctrina ultranacionalista y abiertamente racista contra todo lo que tiene que ver con Haití.

En ese tenor Leonel Fernández hubiera mantenido una política de apego radical a la sentencia, negando o restringiendo las posibilidades de normalización legal de los dominicanos descendientes de haitianos (hijos, nietos, biznietos, etc.), y además procediendo a deportaciones masivas de todo caminante de piel oscura, hasta que no demostrara lo contrario.     
Ante un cuadro como ese la reacción de la comunidad internacional hubiera quintuplicado las presiones, acusaciones y abominaciones contra el país, con sus consecuencias calamitosas políticas, económicas  y cultural.

Es fácil adivinar tal panorama de graves nubarrones si tomamos en cuenta de que a pesar de la postura de Danilo,  en la recién finalizada reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada en Cuba, el dominicano tuvo que batirse a fondo para defender al país de las serias acusaciones de racismo y discriminación en su territorio. ¡Y sin embargo, el jacho sigue ardiendo!   

viernes, 10 de enero de 2014


 Danilo se mofa de Leonel y de Hipólito

 Por Humberto Olivieras


Danilo MedinaQuizás no haya otro calificativo más apropiado que el de ese título para comparar con propiedad la gestión gubernamental que lleva a cabo el presidente Danilo Medina, con los estilos y las políticas gubernamentales de Hipólito Mejía y de Leonel Fernández.
La imagen proyectada por Hipólito Meja mientras era presidente de la República, fue la de un gobernante *de pueblo* por el estilo sencillo y hasta populachero con que actuaba.

Esa conducta se matizaba con su vestimenta informal, la que frecuentemente era de chacabana, contrastando con sus predecesores inmediatos, Joaquín Balaguer y Leonel Fernández, quienes vestían de traje y corbata aun en visitas al campo.
Asimismo Hipólito subrayaba su imagen folklórica con ocurrencias pueblerinas y con chistes y anécdotas en sus reuniones con representantes de distintos sectores de la sociedad, así como especialmente con la prensa. Incluso en ese tipo de conducta campechana, llegó a incurrir en vulgaridades que mientras eran celebradas por las masas, recibían críticas acerbas por los otros estratos de la sociedad.  

Pero de ahí no pasaba el agrónomo, de puras informalidades y chusquerías. No se recuerda que acometiera planes esenciales y trascendentales para el desarrollo de la nación, o sea  un  accionar político inédito, una línea auténticamente original por sus significados económicos y social. ¡Es más, hacedores de opinión publica amigos suyos llegaron a criticarle que regularmente quisiera llevar a consenso  planes  gubernamentales que beneficiaban a la mayoría civil, pero que podían afectar  al empresariado y a la clase alta del país.    
Posiblemente entre las  acometidas de mayor importancia en su gestión fue cuando enfrentó con coraje y decisión los escandalosos fraudes en los bancos Baninter, el Nacional de Crédito, la Asociación Popular de Ahorros y Créditos y el Panamericano.

En ese sentido hay que reconocerle el gran mérito de haber encarcelado y enjuiciado a figuras sacrosantas de las finanzas dominicanas, incluyendo a amigos personales suyos.
Sin embargo esa loable acción se equipara a otra muy negativa, cuando gestionó que el Congreso modificara la Constitución para que le permitiera lanzarse a la reelección, cosa que en efecto hizo en el 2004, perdiendo de Leonel Fernández del Partido de la Liberación Dominicana.

   En cuanto a Leonel, hay que echar de ver que durante sus dos últimos períodos de gobierno, del 2004 al 2012, levantó notables obras de infraestructuras, como fueron carreteras, puentes y túneles urbanos. También  el metro de Santo Domingo. Sin embargo, la salud y la educación públicas quedaron sumamente  rezagadas, a tal nivel que para la primera se negó a invertir el 4% del presupuesto nacional que la Ley estipula.
Además de eso durante sus dos últimos gobiernos consecutivos la inseguridad ciudadana llegó a un grado de espanto general;  el tráfico y consumo de drogas rondó un estado más que escandaloso, en el cual se vieron (y supuestamente están)  comprometidos funcionarios civiles y altos oficiales de la Policía y las Fuerzas Armadas; y lo peor aún, durante la gestión comentada la corrupción en la cúpula de la Administración Pública indujo incluso a que la Embajada de los EE.UU mostrara su alarma en informes secretos al Departamento de Estado del país del Norte, los cuales fueron divulgados por Wikileaks.

A todo esto durante su incumbencia Leonel Fernández adoptó una postura de príncipe del Oriente, haciéndose rodear de un ambiente fastuoso, de mucha etiqueta y protocolo y hasta si se quiere de glamur. Muy inusualmente vistió sin saco y corbata en un país tropical con una temperatura promedio de 90 grados F.
Cuando excepcionalmente “bajaba a darse un baño de pueblo” en algún barrio, las calles del encuentro eran previamente pavimentadas, las casas pintadas y en el sitio instaladas fastuosas carpas blancas. Todo ello bajo el aparataje de tropas policiales y militares en las aceras y techos adyacentes, lo que proyectaba un ambiente peliculero. 

Al lugar visitado en cuestión iba acompañado por decenas de funcionarios, quienes se desplazaban en imponentes jeepetas negras (vehículos todoterreno de altos cilindrajes). Asimismo se le atribuye que viajó tanto al extranjero como al interior de de la República. En el exterior iba a codearse –en compañía de una numerosa comitiva- de primeros ministros, presidentes y reyes. Frecuentes salidas que incluyeron al rey de Jordania, Abdalá II bin al-Hussein; al jeque de Dubai, Maktum bin Rashid al-Maktun, al Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu y a otros mandatarios de la esfera mundial. De los resultados de tales costosos desplazamientos nunca se ha sabido nada en provecho alguno para el país, salvo los obtenidos en fondos y acuerdos educativos y culturales con la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), entidad fabulosa del ex mandatario.
En cambio el proceder de Danilo Medina contrasta fuertemente con los estilos en esencia y forma de los de Hipólito Mejía y de Leonel Fernández.

En la forma porque el actual mandatario mantiene frecuentes contactos con sectores del país de todos los estratos, muy especialmente con los del ámbito de producción agrícola, agroindustrial, ganadera, industrial, manufactura, artesanal, etc., así como con las comunidades socialmente marginadas.
Y en esas ya habituales interacciones Danilo anda despojado de las pompas  protocolares de su predecesor (incluyendo la silla presidencial que cargaba Leonel  para todas partes); viste regularmente de guayabera o simplemente de camisa; se abraza con gente humilde, ¡y además! ofrece soluciones inmediata a los problemas económicos que le presentan, esto a través de préstamos con intereses bajos y un tiempo de gracia. Y en cuanto a comunidades pobres en situación de emergencia dispone su mejoramiento sin ambages vía gubernamental.

En estos tipos de tramitaciones, Hipólito cacareaba mucho más de lo que en esencia hacía,  y en cuanto a Leonel Fernández, sencillo, simplemente se mantenía ajeno  a ese tipo de gestión gubernamental; les dejaba la tarea a sus subalternos, quienes, como es conocido, actuaban de conformidad con los intereses sociales como personales en su beneficio. (¿Institucionalidad Vs presidencialismo? En un país como el nuestro de vida pública atropellada juzguemos por los resultados.
Empero entre otros hechos trascendentales de Medina está en primer lugar que dispusiera la erogación del 4% del presupuesto nacional para la educación, disposición a la cual se había negado  Fernández hasta con sorna. Medida esa que venía reclamando con fervor el pueblo ante la situación calamitosa de ese renglón, tanto por la carencia de plantas físicas para docencia, como para el logro de una mayor calidad de la enseñanza. (Calidad que mantiene a la RD entre los últimos lugares de la región).

Incluso desde la campaña electoral el presidente prometió que se extendería la tanda escolar por todo el día, de manera que el estudiantado tuviera más tiempo para prepararse, como para evitar que niños y adolescentes anduvieran vagando por las calles con el riesgo de ser víctimas o parte de la delincuencia. Es un plan que, entre muchas otras cosas como queda entendido, implica cuantiosos recursos para el desayuno y almuerzo de los educandos, y también, como se entenderá, una gran fuente de trabajo para miles de personas.   
Otro hito en la gerencia del presidente Medina es que dispusiera la revisión y en consecuencia la modificación del oneroso contrato del Estado con la empresa minera canadiense Barrick Gold, cosa a la fecha ya lograda y por la cual el país ahora recibe una suma considerable de millones de dólares.

Como es sabido el convenio anterior que lesionaba vergonzosamente a la nación en materia financiera, había sido aprobado por el Congreso y la Administración de Leonel Fernández.     
Otro hecho importante de Danilo, es que haya exigido también la revisión de los contratos por los cuales se les cedió injustificadamente  a particulares los terrenos del Estado de Bahía de las Águilas en el sur del país. Maniobra denunciada como dolosa y en la cual están involucrados ex funcionarios de la incumbencia leonelista.

 Se podrían traer a colación otras relevantes decisiones del presidente Medina que contrastan, a la vez que abochornan, el paso de Mejía y de Fernández por la presidencia del país, mas no podría dejarse de subrayar que en el escándalo que actualmente mantiene a la República en la picota internacional por la sentencia del Tribunal Constitucional que desnacionaliza a cientos de miles de dominicanas de ascendencia haitiana, el  mandatario ha dado muestras claras y fehacientes –aunque paradójicamente de manera diplomática- de que no comparte tal veredicto, lo que contraviene con la postura ferviente de su compañero de partido que la apadrina en su totalidad.